La tasa de prevalencia de sida en Guatemala duplica al promedio en Latinoamérica, según un informe del Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/sida (Onusida), divulgado ayer, en el Día Mundial de la Lucha contra este mal.
Mientras que en el resto de países del continente la población portadora del virus representa el 0.4 por ciento del total, en Guatemala es de 0.8 por ciento, de acuerdo con datos de Onusida, indicó Claudia Samayoa, coordinadora del Programa Nacional ITS, VIH y Sida.
Onusida y la Cruz Roja Guatemalteca lanzaron la campaña Ver para entender, con el objetivo de reducir el estigma contra los portadores del VIH.
Marcha y vigilia
Unos 300 activistas realizaron una caminata y encendieron velas anoche, en la Plaza de la Constitución.
Voluntarios y familiares de víctimas de sida colocaron las velas en forma del listón que representa la lucha contra ese mal. Con esta actividad concluyó el programa de actividades de la jornada.
En riesgo
La extensión de la enfermedad, afirmó el coordinador de Onusida en Guatemala/México, Enrique Zelaya, se da en una franja que va de Izabal a San Marcos, la cual concentra el 80 por ciento de los casos registrados en el país.
También figuran con mayor prevalencia Escuintla, Quetzaltenango y Retalhuleu. Este último reporta la mayor tasa, con 475 casos por cada 100 mil habitantes, explicó Zelaya.
En los departamentos del país se reportan casos, pero, a criterio de Zelaya, la alta incidencia de la enfermedad en la referida área se debe a dos factores: la migración y la concentración en las principales ciudades, que permite prácticas sexuales de riesgo, como la prostitución.
Se calcula que alrededor de 10 mil personas reciben tratamiento contra el VIH, aspecto en que se ha avanzado de manera parcial en la cobertura.
Según Zelaya, los programas de prevención no se encuentran enfocados en los sectores de mayor riesgo: población transexual, hombres que tienen relaciones con otros hombres y trabajadoras sexuales.
Acciones
Aunque Honduras y Belice tienen una tasa mayor de prevalencia que Guatemala, en ambos se ha logrado estabilizar la expansión de la enfermedad, expuso Zelaya, lo que atribuye al impulso de programas de prevención en los sectores vulnerables, una acción pendiente en el país.
Otro factor descuidado es la reducción del riesgo de transmisión entre mujeres embarazadas portadoras del virus y sus hijos.
De los cerca de 300 mil nacimientos que se reportan cada año en Guatemala, Onusida afirma que solo entre el 20 y 25 por ciento se someten a la prueba de VIH.
Lo anterior se da a pesar de que el 64 por ciento de las embarazadas que llegan a los servicios de salud reciben este tratamiento. “Si al menos subiéramos el porcentaje de embarazadas que se hacen el examen, del 20 al 73 por ciento, reduciríamos casi a cero la transmisión a recién nacidos”, dijo.
Retos pendientes
El ministro de Salud, Ludwig Ovalle, expuso que para la atención de este mal se invierten Q120 millones, a los que se suman otros Q30 millones derivados de costos suplementarios en la red de Salud Pública.
Entre los compromisos a los cuales se enfrenta el país para mejorar la atención a la población seropositiva se encuentra la eliminación del estigma y la discriminación a los portadores de esta enfermedad.
Solo entre el 2009 y el 2010 se reportaron 313 denuncias por violaciones a los derechos de este sector de la población. fuente-http://prensalibre.com
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