Durante el último año, la falta de inversión y una productividad que no termina de despegar han marrado el objetivo para que el que se restableció el sistema de banda cambiaria, por lo que esta medida ha cumplido su objetivo solo a medias.
Si bien se reconoce que el retorno del país al tipo de cambio flexible ha ayudado a proteger las reservas internacionales y hasta cierto grado ha hecho más competitivas las exportaciones, todavía queda mucho por hacer.
Primero las buenas noticias. Los analistas económicos coinciden en que entre los aspectos positivos que se pueden destacar como producto de la reactivación del sistema de la banda cambiaria, es que el nivel de reservas internacionales se ha mantenido por encima de los tres meses de importación, un nivel considerado saludable según estándares internacionales.
A este respecto, el economista Julio Gom comenta que “eso es clave porque después de 2009, cuando anduvimos por 2,116 millones de dólares, el 2011, cerramos con 2,820 y se ha mantenido. Se ha logrado mantener un flujo de recursos en dólares y eso ha sido beneficioso”.
Datos del BCH (Banco Central de Honduras) muestran que hasta para comienzos de julio, el nivel de reservas internacionales del país era de $2,808 millones, suficientes para cubrir 3.2 meses de importaciones, pero unos 12 millones menos que a comienzos del año.
Guillermo Matamoros, presidente del CHE (Colegio Hondureño de Economistas), alabó la implementación de la medida. “La medida fue muy sólidamente diseñada y muy bien implementada; los objetivos del Banco Central iban orientados a proteger las reservas internacionales y a mejorar la competitividad del país”, dijo Matamoros.
En el otro extremo, Gom señala la relación directa que hay entre la implementación de la banda cambiaria y el nivel de inflación.
“El efecto negativo es la inflación que este año terminará entre 5.5 y 7.5%. El año pasado cerramos a 5.6%, esto se debe a que aún con la tasa cambiaria, la importación se eleva”, apunta el economista, llamando la atención sobre el hecho de que el país no ha dejado de importar, aun cuando ahora resulta más caro que hace un año.
Esto lo confirma el más reciente informe de comercio exterior publicado por el BCH, que indica que en los primeros cuatro meses de 2012, el volumen de importaciones creció en 11.7% en relación con el mismo período del año anterior.
Productividad
En cuanto al incremento de la productividad, el empresario del sector maquilador Jesús Canahuati comenta que “ahora somos más competitivos”, pero añade que “la competitividad ha subido en un porcentaje bajo, entre 2 y 3%”.
El informe de Comercio Interior antes citado, indica que al cierre del primer cuatrimestre del año, el nivel de exportaciones creció en 10.2%, es decir, menos que las importaciones (11.7%).
La depreciación por sí sola no es suficiente para hacer más competitivo al país, porque como observa Canahuati “lo que más necesita el país es ser productivo, porque en la medida en que sea productivo no va a haber necesidad de que haya un deslizamiento de la moneda”.
A esto Matamoros agrega que “no se puede buscar ser competitivo sólo con política cambiaria sin aumentar la productividad. Se requiere un balance, porque tampoco la devaluación va a resolver todos los problemas”.
Pese a lo mixto de los resultados, los analistas consultados están de acuerdo en que volver al tipo de cambio fijo tampoco es viable ni recomendable, en vista de que el país trata de captar inversión siendo competitivo, algo difícil lograr con un tipo de cambio fijo. fuente-http://laprensa.hn
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